La mayoría de vosotros conoceréis el término "redux", que da título a esta entrada, gracias a la película Apocalypse Now, o mejor dicho a lo que hoy en día se llamaría su versión extendida. Según el Diccionario Oxford de inglés, redux es un término acuñado a finales del siglo XIX que viene del latín y que significa brought back; revived, que podría traducirse como "traer de vuelta; reanimar."
Sabiendo que la anterior entrada en este blog, la Crónica XLIII: comunicación x; y; z, data del 9 de Julio de 2009 -nada menos que hace 2 años, 3 meses y 5 días aproximadamente- la razón del porqué de este título parece evidente.
Ahora bien, tal vez algunos de vosotros, indiscretos, os preguntéis a qué se ha debido una ausencia tan prolongada...
Temo que os vaya a defraudar... Pero no hay ninguna explicación concreta.
No obstante sí existe una razón específica para explicar por qué he vuelto a iniciar este blog. Esta mañana me he despertado excesivamente temprano -se me volvió a olvidar, al igual que me ocurriera ayer, que los jueves y los viernes no tengo que madrugar-, y para cuando me he dado cuenta de que tenía más de dos horas antes de coger el metro ya era demasiado tarde, ya me había duchado y cambiado. He decidido, entonces, leer los periódicos con un café en la mano, ver a Ana Pastor entrevistando a unos chicos representantes del movimiento 15m... Y luego, tranquilamente, he salido de casa para dirigirme al metro. Diez minutos después estaba en la boca del suburbano buscando mi cartera -con el billete de metro, el dinero y la tarjeta de crédito- hasta que me he dado cuenta de que estaba en mi escritorio, en mi piso, a diez minutos de camino. He cogido el móvil para mirar la hora... y he recordado que la profesora no deja entrar en el aula a nadie que llegue tarde. Era imposible, por mucho que corriese, llegar a tiempo...
Y no lo he hecho, la verdad, porque no hacía falta correr, era físicamente imposible llegar a la hora a la universidad... ¡Aún habiéndome despertado con más de dos horas de adelanto!
Y mientras volvía atrás, maldiciéndome, por haber sido tan idiota como para no aprovechar las horas de sueño, y tan estúpido como para no poder ir a clase... he pensado:
"Joder... hace unos años esto hubiese sido un artículo en el blog."
Y aquí estoy, en casa en vez de en clase, escribiendo esto. Simplemente. Eso sí, mi segundo café del día es un buen café, preparado con una de esas cafeteras de émbolo, y no uno de esos de la cafetería universitaria... Lo cual, en realidad, se agradece.
Bien, explicados ya los porqués... Esto siguen siendo las Crónicas desde el Infierno. Que cada cual vea el infierno en lo que prefiera, eso da lo mismo. Sé por experiencia que, si ignoramos a aquellos que creen que el Infierno es aquel lugar en el que se castiga eternamente a los pecadores, e ignoramos también a esos científicos galardonados con el IgNobel que demostraron que los agujeros negros cumplen todos los requisitos para ser la localización exacta del Infierno bíblico, entonces en el mundo hay tantas concepciones del Infierno como personas... Para algunos ese abismo será un lugar físico, ubicable en el mapa, para otros un estado de ánimo,un hartazgo, odio... Hay quien dirá que es una situación concreta, e incluso quienes opinen que ese Infierno es la gente que nos rodea. Me repito, eso da lo mismo.
Y en realidad, tampoco crean que intento convenceros de que el despertarse pronto y llegar tarde (o no llegar directamente) sea una especie de Infierno... Que yo estoy disfrutando de mi café.
Llegados a este punto se supone que tendría que ofreceros alguna clase de reflexión, más o menos profunda, más o menos acertada... O cuánto menos una moraleja... Pero yo me conformo con resucitar este blog; y esperar que, según vaya añadiendo nuevas entradas, os vaya entreteniendo a unos pocos lectores.
Pagafantas
Hace 2 años
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